“Una espiral de violencia invade los espacios de la sociedad dominicana. Dicha violencia alcanza diversos escenarios, entre ellos: el intrafamiliar; el laboral; el vinculado a un contexto social y cultural, donde se somete a la mujer por el hecho de serlo; de conflictos de relaciones de parejas y ex parejas…

“Sentimos profundo dolor con el drama de tantos niños y niñas huérfanos que ven morir a su madre por manos de su pareja, con el agravante suicidio de su padre, dejándolos en total abandono por la ausencia de una respuesta del Estado.”

Este es el pensamiento de nuestros obispos en la carta pastoral de este año y aun así ya vamos contando 80 muertes de mujeres en su transcurrir, una realidad triste.

Pero, hay muchas cosas que podríamos hacer para evitar la violencia contra las mujeres. Aquí algunas…

  1. Respetar la dignidad de las mujeres. Darse cuenta de lo valiosas que son, que son una creación predilecta de Dios, que son hermosas, que valen mucho, que se esfuerzan, en fin, que por sí mismas son esenciales para la vida y alegría de la sociedad.
  2. La familia debe ser la primera escuela donde las tareas sean equitativas y de respeto. Debe ser la escuela del amor.
  3. Educar a todos, niños, adolescentes, jóvenes en el respeto a los demás, en el respeto a las mujeres.
  4. En las relaciones sociales y luego de pareja trabajar el desarrollo individual como parte del enriquecimiento de las relaciones. Somos distintos y eso suma.
  5. Promoción de valores. En todos los ámbitos sociales se anime a practicar las conductas buenas.
  6. Las autoridades deben estar en vigilancia permanente y estar con ojos bien abiertos para detectar la violencia y tomar las acciones inmediatas y rápidas. 

 ¡Que no seamos capaces de dañar tan hermosa obra del Creador!

Prevención es la clave.

Sin dudar, lo que más queremos en nuestra sociedad es que ya no mueran más mujeres por esta causa. Hay que seguir trabajando con toda la sociedad, no solo con las mujeres, sino toda la familia en todos los aspectos para que podamos dar cifras más alentadoras en este sentido. “Ninguna intervención de respuesta a posteriori va a poder contrarrestar este fenómeno. Es necesario empezar antes de que ocurra para evitar la repetición”.