Todo el año existe solo para esperar estas fechas, porque el Triduo Pascual es el clímax de toda nuestra fe, el culmen, el pico, la cúspide, el momento más importante de celebrar a Cristo.

Inicia con la Eucaristía de la Cena del Señor el Jueves Santo, llega a su punto más alto e intenso en la Vigilia Pascual donde celebramos que Cristo ha vencido la muerte y ha resucitado y termina el Domingo de Resurrección.

El Triduo Pascual es santo, porque a través de la conmemoración de estos acontecimientos podemos revivir y reflexionar toda la pasión muerte y resurrección de Jesús, espejo de lo que debemos ser.

¿Cómo prepararnos para vivir estos días?

  1. 1. Ábrete al amor: Jesús se entrega completamente, dispone todo su ser, alma y cuerpo para cumplir la voluntad del Padre. Disponte tu también a recibir ese amor de gratis que viene de Dios.
  2. Participa de la Liturgia y de las actividades juveniles: La Iglesia despliega todos sus recursos para celebrar estas fiestas. Acude, participa, intégrate, colabora. Busca el itinerario de celebraciones. ¡Ah! La Pascua Juvenil #vamosaparticipar será inolvidable, imperdible y maravillosa. ¡Participa!
  3. Mantén  la actitud adecuada para cada momento: En estas celebraciones se destaca la esperanza, el silencio, la alegría. Respetar los espacios permite que Dios pueda trabajar el interior y tu vida pueda ser transformada y así resucitar al tercer día con Jesús.

En este enlace encontrarás la homilía completa del papa Francisco en la Misa Crismal de este Jueves Santo donde se desplegó acerca de la verdad de Buena Noticia: http://pastoraljuvenilsd.org/homilia-del-papa-francisco-en-la-misa-crismal-del-jueves-santo-2017/

¡Está imperdible!