El ardor que en el corazón  se siente, tras una victoria, es  un sentimiento que te hace brincar eufórico.  Los grandes deportistas lo saben; entienden que la alegría después de mucha preparación, batallas campales con grandes contrincantes, y el anhelo de vencer, no tiene precio ¿Qué nos pasa entonces, que hemos dejado que el confort del sofá nos atrape? ¿La alegría que genera la conversión de las personas no es atractiva para nosotros? En la exhortación apostólica Evangelii Nuntiandi, numeral 72, el Papa Pablo VI expresa: Las circunstancias nos invitan a prestar una atención especialísima a los jóvenes. Su importancia numérica y su presencia creciente en la sociedad, los problemas que se les plantean deben despertar en nosotros el deseo de ofrecerles con celo e inteligencia el ideal que deben conocer y vivir. Pero, además, es necesario que los jóvenes, bien formados en la fe y arraigados en la oración se conviertan cada vez más en los apóstoles de la juventud. La Iglesia espera mucho de ellos. Los líderes, coordinadores, y asesores de pastoral juvenil, estamos llamados acogernos  a una espiritualidad misionera, pero a diferencia de aquellos que se ejercitan físicamente, nosotros debemos ser dóciles al Espíritu, como agente catalizador, y transformador de nuestra existencia, llevando la palabra de Dios, alcanzando con ese fuego y vitalidad aquellos espacios que van más allá de las paredes de la iglesia (ver Documento de Aparecida, numeral  284). «Predicar el Evangelio no es para mí ningún motivo de gloria; es más bien un deber que me incumbe: Y  ¡ay de mi si no predicara el Evangelio! » (1 Cor 9, 16).

Padre Ama Misericordia Envía
Hijo Amado Perdona Enviado
Espíritu Santo Amor Perdón Misión

Tomado de una exposición del padre Luis Secco.

Tan solo pensemos en Jesús, e imaginemos un poco el día de su bautismo, tratemos de transportarnos hasta ese momento, veamos a un Juan El Bautista, capaz de reconocer a Cristo, veamos en ambos modelos de sencillez, y de obediencia. Juan toma el agua, el día es perfecto, y quienes se encuentran allí, son testigos de algo que para ellos es incompresible;  se procede al bautismo, e inmediatamente desciende, lentamente, bajo un halo de luz una paloma, y la voz del Padre que confirma que este es el hijo de  Dios. Jesús siente el fuego, ve como todo sus ser arde, mira a Juan y este lo abraza, sin embargo, Jesús es consciente, de que la cosa no queda ahí, y debe seguir con su misión.  Evangelizadores con Espíritu quiere decir evangelizadores que se abren sin temor a la acción del Espíritu Santo (Evangelli Gaudium numeral 259). Cuando se dice que algo tiene «espíritu», esto suele indicar unos móviles interiores que impulsan, motivan, alientan y dan sentido a la acción personal y comunitaria. Una evangelización con espíritu es muy diferente de un conjunto de tareas vividas como una obligación pesada que simplemente se tolera, o se sobrelleva como algo que contradice las propias inclinaciones y deseos. (Evangelli Gaudium numeral 261). Como se expresa en el título de este artículo, para nosotros la palabra salida, es una palabra compuesta, que nos invita a dejar a un lado el confort, y dar aquello que por fe hemos recibido. Hay que dejar que el Espíritu Santo actué en consonancia con nosotros. Pero también es importante como lo resalta la Encíclica Redemptoris Missio: la espiritualidad misionera es la comunión íntima con Cristo: no se puede comprender y vivir la misión si no es con referencia a Cristo, en cuanto enviado a evangelizar (numeral 88), el misionero debe renunciar a sí mismo, impregnar y expresar amor, caridad apostólica, “quien tiene espíritu misionero siente ardor por las almas y ama las almas, y  ama la Iglesia, como Cristo” (numeral 89).


5 pasos del itinerario misionero (Documento de Aparecida numeral 278).

  1. El encuentro con Jesucristo
  2. Conversión (personal y pastoral)
  3. El Discipulado
  4. Comunión
  5. La Misión

Los invito a reflexionar profundamente sobre esto, y sobre nuestro accionar. No basta con propagar estás palabras, hay que trabajar. La misión joven en la República Dominicana, te llama, no permitas que su fuego se extinga: ¿Qué desafíos nos pide una Espiritualidad misionera para ser evangelizadores de los Jóvenes de hoy? ¿Cuáles deberían ser las actitudes de un evangelizador? ¿Cuáles son los métodos que se adaptan mejor a los jóvenes?