El Instituto para las Obras de Religión o IOR (en italiano: Istituto per le Opere di Religione), conocido popularmente como el Banco Vaticano. Fuente externa.

VATICANO. La Santa Sede ha informado a través de un comunicado que en 2015 registró un déficit de 12,4 millones de euros, casi la mitad del que tuvo el año precedente, y señaló que los gastos de personal fueron de nuevo la partida mayor en ese ejercicio, lo que pone de manifiesto el buen resultado las normas aprobadas por el Papa Francisco.

La Secretaría para la Economía del Vaticano explicó también que el Governatorato (Gobierno de la Ciudad del Vaticano) tuvo por el contrario un superávit de 59,9 millones de euros, que la Santa Sede atribuye en su mayor parte a las actividades culturales, especialmente las vinculadas a los Museos Vaticanos.

Por otro lado, las aportaciones de las iglesias locales a la Santa Sede, conforme a lo establecido en el canon 1271 del Código de Derecho Canónico, alcanzaron los 24 millones de euros.

Esa norma establece que “por razón del vínculo de unidad y de caridad, y conforme a las posibilidades de su diócesis, los obispos contribuyan a que la Sede Apostólica disponga de los medios que necesita”.

Por otro lado, el Instituto de las Obras de Religión (IOR), también conocido como el Banco Vaticano, aportó 50 millones de euros.

El ejercicio de 2014 se había cerrado con un déficit de más de 25 millones de euros, frente a los 24 millones de euros de déficit del año precedente.

En el mismo comunicado la Santa Sede recordó que las cuentas de 2015 son las primeras que se elaboran según las normas de gestión financiera aprobadas por el Papa Francisco el 24 de octubre de 2014 y que se basan en los Estándares Internacionales De Contabilidad Para Entidades Del Sector Público (IPSAS en sus siglas en inglés).

Fuente: ACI Prensa.